Vendredi 5 de abril de 2013
La reflexión que es necesario hacer el día de hoy sobre la cultura de las competencias la cual se inscribe en una PEDAGOGÍA FUNCIONALISTA, que exige de la persona que funcione, que sea exigente, que de resultados, que produzca plusvalía, que sea generador de bienes materiales, y por ende su formación se reduce a lograr la eficiencia de los procesos, de los resultados y que conozca los conceptos, los principios, las teorías para favorecer un desarrollo social. Lo anterior se reduce a una educación eficientista, cumpliendo con estándares de eficiencia terminal.
La PEDAGOGÍA FUNCIONALISTA busca educar a la persona para que el sistema funcione, " llenando cabezas" ese es un reduccionismo y limitación de la educación, en esencia, es instrumentar la educación..."para"...
Mientras que la PEDAGOGÍA PERSONALISTA desarrolla las competencias buscando la mejora y el perfeccionamiento intencional de la persona humana. Si "hacer" pero... Primero "ser" es lo que propugna, buscando el bien de la persona, identificando capacidades y limitaciones, aceptando su realidad. Con base en ello se presentan estudios alusivos a la conformación de la felicidad en diversos países, puesto que en ultima instancia no basta saber sino ser una buena persona. La afirmación de Montaigne lo señalo: NO BASTA LLENAR CABEZAS, SINO FORMAR CABEZAS.
La educación tiene como fin esencial el perfeccionamiento de la persona humana, desarrollando sus competencias o capacidades con la finalidad de mejorar como persona.
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